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Cómo 30 minutos de televisión pueden arruinar tu vida financiera

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¡Buenos días!

Ayer estaba mirando un rato la televisión con mi pareja, algo que no hacemos muy a menudo. Al principio simplemente estábamos descansando, hasta que nos dimos cuenta de que si hubiéramos seguido las recomendaciones que la televisión nos había dado durante los últimos 30 minutos, nuestra vida financiera habría quedado completamente arruinada.

Y, ¿cuáles eran esas desastrosas recomendaciones? Pues las que hoy quiero contarte.

La inofensiva televisión

Aunque no soy de los que les gusta sentarse en el sofá a mirar la tele, de vez en cuando lo hago, y ayer fue uno de esos días. Antes de sentarme miré el móvil para ver si tenía algún whatsapp y, por casualidad, me fijé en que el reloj marcaba las 15:01.

Como habíamos acabado de comer, pensamos en mirar un ratito la tele y seguir luego escribiendo algunos artículos que teníamos en mente (que en mi caso no era este, te lo aseguro).

Pero, lo que parecía un rato inofensivo de sofá y tele con mi pareja y nuestras tres perritas, pronto se convirtió en una fascinante guía paso a paso de cómo cargarnos nuestra vida financiera. Déjame que te relate con detalles lo que pasó.

La reforma milagrosa

Como te decía, son las 15:01 cuando empezamos a ver la tele. Ponemos uno de estos canales en los que ponen programas de todo tipo, y el que dan en ese momento es el típico sobre las personas que hacen reformas en su casa.

En este caso hay una familia con una pequeña casa de su propiedad que quieren reformar, aunque también tienen la opción de venderla y comprar otra.

El presentador convence a la familia que tiene que gastarse sí o sí 25.000€ en reformas, tanto si quieren venderla como si quieren conservarla. Así que, mientras hacen las reformas, el presentador les va enseñando otras casas que están a la venta en su vecindario y que, obviamente, se escapan de su presupuesto.

Mensaje subliminal de la tele: Lo mejor que podéis hacer es gastaros todos vuestros ahorros en una reforma para acabar, seguramente, comprando otra que no os podéis permitir.

Nuestra reflexión: Al igual nos gastamos 25.000€ de nuestro bolsillo para hacer una reforma que se volverá a deteriorar con el tiempo cuando podemos poner ese dinero a trabajar para nosotros de por vida.

Mientras el marido no quiere aumentar el presupuesto de la reforma para comprar nuevos muebles, argumentando que los que ya tienen les sirven perfectamente, la mujer le dice que deben tirarlos para comprar otros nuevos que encajen con la nueva decoración.

Para convencerlo, esta le dice a su marido que vale la pena hacer un esfuerzo e “invertir en su bienestar”. Seguramente la cara que pusimos mi pareja y yo fue la misma que se le quedó al marido.

Mensaje subliminal de la tele: Tirar los muebles que tenéis en perfecto estado y dejaros una pasta en comprar otros nuevos no es gastar inútilmente el dinero que tanto esfuerzo os ha costado conseguir, sino que técnicamente se llama “invertir en vuestro bienestar”.

Nuestra reflexión: ¿Pero tú sabes la pasta que nos vamos a dejar comprando un montón de muebles que no necesitamos y que algún día tendremos que trasladar, reparar o volver a comprar de nuevo? Por cierto, ¿por qué lo llaman “invertir en nuestro bienestar”? ¿Dónde está la inversión? Cómo no cobremos por sentarse en nuestro nuevo sofá…

El programa llega a la mitad y hace una pausa para los anuncios, los cuales nos empiezan a bombardear con ideas muy curiosas.

Un préstamo sin ataduras

¿Sabes a qué nos invita el primer anuncio de todos? Pues a pedir un préstamo a una entidad financiera para hacer lo que nosotros queramos, aunque en el anuncio nos recomiendan que lo destinemos a hacer reformas en casa. ¿Casualidad?

Así que entro al instante a la página web de esa entidad y hago como si quisiera pedir los 25.000€ que la familia del programa se había gastado en la reforma. ¿Qué resultado obtengo? Pues la posibilidad de pedir un préstamo de 25.000€ para hacer reformas en casa a devolver en 84 cuotas (7 años) pagando una cuota mensual de 365€, lo que representa más de un 6% TAE en intereses.

Mensaje directo de la tele: Da igual si no tenéis los 25.000€ que necesitáis para hacer esa reforma que hasta hace 5 minutos no os habías planteado nunca, ¡nosotros os los prestamos encantados!

Nuestra reflexión: Si gastarnos 25.000€ de nuestros ahorros para reformar un pasivo como una casa ya nos parece una locura, ¡imagínate gastarnos 25.000€ que no tenemos y debemos pedir prestados! Además, 365€ x 84 cuotas son 30.660€, con lo que restando los 25.000€ que pedimos, ¡la broma nos sale por 5.660€ en intereses!

Por cierto, los del anuncio encima tienen los ——– de decirnos que se trata de un préstamo sin ataduras. ¡Si encima nos intentan vender libertad! Mejor me callo.

El coche nuevo desde…

Casi no tenemos tiempo para asimilar esa avalancha de locuras cuando aparece el anuncio de un coche nuevo. En una letra casi tan pequeña que no vemos ni en la tele de 42”, podemos leer durante unos pocos segundos algo de una cuota de 225€ al mes durante 4 años, con una entrada de 3.000 y pico euros más una cuota final de no se cuántos.

Al menos hemos tenido tiempo de ver que el coche se vende desde los casi 17.000€ (sin contar el impuesto de matriculación, las comisiones de venta y los intereses del préstamo en caso de que lo financiemos).

Mensaje directo de la tele: ¿Vuestro coche funciona perfectamente? ¿Os lleva a todos los sitios de forma cómoda, rápida y segura? ¡Pues da igual! ¡Compraros el nuevo y si no os gusta no pasa nada, total el año que viene os lo volveréis a cambiar!

Nuestra reflexión: ¿Ahora tenemos que gastarnos más de 17.000€ para comprar un coche que en menos de tres años perderá más de la mitad de su precio? ¿Y encima tenemos que adquirir otro pasivo adicional en forma de préstamo?

Por cierto, en el anuncio aparece el coche con todos los cristales oscuros (los delanteros están prohibidos en España), con el kit de carrocería del top de gama, llantas más deportivas disponibles como extra y suspensión bajada. ¿Seguro que este es exactamente el modelo que nos vamos a llevar por “sólo” los 17.000€?

¿La vendieron o se la quedaron?

Acaban los anuncios y vuelve el programa de las reformas. Después de ver varias casas, y bajo la insistencia del presentador, deciden vender la suya acabada de reformar para comprar otra más grande.

Lo que llama nuestra atención es que en los números que muestra el programa sólo aparecen los precios de compra de la nueva casa y de venta de la actual. Sin embargo, ni rastro de las comisiones de venta, ni de las de compra, ni de los impuestos respectivos, ni de los gastos de notario, ni de registros, etc.

Por cierto, tampoco tienen en cuenta los costes de la mudanza, que esa familia no es precisamente minimalista…

Pero da igual, total, unas cuantas decenas de miles de euros más tampoco se van a notar, ¿no? Las pondrán dentro de la hipoteca que tendrán que hacer, ya que la nueva casa se escapa bastante de su presupuesto.

Mensaje subliminal de la tele: Si acabáis de gastaros una pasta en reformar vuestra casa y no os gusta, da igual, sólo tenéis que venderla y comprar otra mucho más cara de lo que podéis permitiros.

Nuestra reflexión: Vale, nos gastamos 25.000€ en una reforma que se queda fija en nuestra casa, la vendemos luego sin tener en cuenta todos los miles y miles de euros que comporta la transacción, y adquirimos otro pasivo llamado hipoteca para pagar una casa más grande, que nos generará más impuestos, más gastos en suministros, con un jardín que tendremos que mantener y de nuevo sin tener en cuenta todo el dinero correspondiente a los costes de transacción de la compra…

Recapitulemos

Miro el reloj y son las 15:32, con lo que han pasado 31 minutos desde que encendimos la tele. Si hubiéramos hecho caso de los consejos que nos han dado, ya sea de manera directa o subliminal, esta sería nuestra situación financiera:

  • Habríamos gastado 25.000€ en una reforma que se quedaría en nuestro piso para siempre y que requeriría igualmente un mantenimiento periódico para seguir en buen estado.
  • Habríamos gastado innecesariamente nuestro dinero en muebles que no necesitamos, satisfechos al pensar que estábamos “invirtiendo en nuestro bienestar” (quizás tú sepas explicármelo, porqué yo sigo siendo incapaz de ver dónde está la inversión).
  • Para pagar dicha reforma tendríamos un préstamo (eso sí, sin ataduras) de 30.660€ a pagar durante 7 años en cuotas mensuales de 365€.
  • Hubiéramos pagado más de 17.000€ por el coche más bajo de la gama, que en nada se parecería al del anuncio y que por el tuvo de escape saldrían los euros de valor que perdería día tras día. Además, aparte de haber adquirido otro pasivo (el coche en sí mismo) con todos sus gastos adicionales, este seguramente vendría de la mano de un segundo pasivo adicional (el préstamo) con la cuota de 225€ mensuales a pagar durante 4 años.
  • Venderíamos nuestra casa para comprar otra más cara, con más gastos adicionales, sin tener en cuenta ni los costes de transacción de la venta ni los de la compra, y además seguramente tendríamos que hacer otra hipoteca

¿Sucumbir a las tentaciones de la sociedad de consumo?

Ojo, puede que pienses que se trata de una caricatura de la situación, pero los números mostrados son los reales que pude recopilar en esos 30 minutos de tele. Es probable que en cualquier momento que mires la televisión, normalmente cuando estás más cansando y relajado, te encuentres con este tipo de estímulos y mensajes, tanto directos como subliminales.

Como puedes ver, si hubiéramos seguido al pie de la letra (y por desgracia, mucha gente lo hace) las “recomendaciones” de la tele, en esos 30 minutos nos habríamos cargado nuestra vida financiera.

Tendríamos 4 nuevos pasivos (un préstamo a 7 años para la reforma, otro a 4 años para el coche, el coche en sí y la hipoteca de la casa nueva, que a su vez representaría un pasivo mayor que nuestro antiguo piso).

Habríamos incrementado nuestros gastos mensuales en 590€ (los dos préstamos), más lo que correspondiera a nuestra nueva hipoteca, más los costes asociados al nuevo coche, más los mayores costes de la nueva casa

Y, ¿sabes qué es lo peor de todo? Que iríamos por ahí diciendo que ¡cómo vamos a invertir, si no tenemos dinero para ello!

Opción 2: Crear un camino propio

Estos 30 minutos de tele que te he relatado son sólo un pequeño reflejo de la cantidad de estímulos que te envía diariamente la sociedad de consumo para que gastes todo tu dinero y más. Y, a no ser que tus sueños sean gastar todo tu dinero en cosas que realmente no necesitas, la sociedad de consumo puede apartarte de tus sueños.

En vez de gastar todo el dinero que tanto te ha costado conseguir, quizás en un trabajo que no te permite tener la vida que deseas, ¿por qué no utilizar ese mismo dinero para acercarte a ella?

Si prefieres la libertad a los bienes materiales, quizás preferirás invertir tu dinero y adquirir activos que te generen ingresos adicionales para que tú tengas que trabajar cada vez menos, en vez de acumular pasivos que te obligan a trabajar cada vez más duro para pagarlos.

Y es que no se trata sólo de ganar más dinero, sino más tranquilidad y libertad.

Un último anuncio

Por cierto, cuando terminó el programa de las reformas, y antes de que cerráramos la tele, vimos un último anuncio: nos invitaban a tomar un yogur para ir al baño. Con el estrés que tendríamos si hubiéramos hecho casos de los consejos financieros que nos habían dado durante la última media hora, ¡te aseguro que los hubiéramos necesitado!

De todas las recomendaciones que nos hubieran hecho, esta habría sido, sin ninguna duda, la mejor de todas.

¿Te has fijado alguna vez en cómo la sociedad de consumo te invita a hipotecar tu vida financiera para siempre? ¿Qué opinas al respecto? ¿Sigues su camino o creas el tuyo propio?

 

Imagen: pelicula-terror_0.jpg

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26 comentarios sobre “Cómo 30 minutos de televisión pueden arruinar tu vida financiera

  1. Hola Marc,

    Muy buen artículo y muy buenas pautas! En relación a la publicidad, a mi también me gusta mucho destripar las patrañas que pretenden vendernos aparejadas a sus bienes y servicios (bienestar, éxito, placer, seguridad…). Antes me indignaba por la burda manipulación pero ahora a veces me da la risa …. sin ir más lejos lo de que los yogures ayuden a ir al baño: ningún nutricionista dirá tal cosa porque no hay evidencia científica!!!

    Gracias y un saludo

    Javier

    • ¡Hola, Javier!
      Así es, al final es mejor reírse que ponerse nervioso.. jeje. Es normal que la gente quiera ofrecer sus productos y servicios, aunque hemos llegado a un punto en el que el bombardeo de estímulos para que consumamos y consumamos es tal y tan diverso que parece que tenemos que hacer un esfuerzo para no caer en ese juego.
      Muchas gracias por tu participación.
      Un saludo,
      Marc

  2. Hola, Marc,

    Somos así, nos convencen fácilmente de que “debemos” gastar en cosas que no necesitamos. Con ejemplos como los que has puesto la situación llega al absurdo, pero en el día a día lo intentan con mil productos / servicios pequeños. Ayer un comercial de El Corte Inglés me intentaba convencer para que contratase por “sólo 4 €/mes” un servicio que me daba mil funciones que ya tenía cubiertas con otros servicios: coberturas de seguros, servicios de mantenimiento, etc… Y su argumento es que era muy barato y más rápido que esos servicios. Incluso me llegó a decir que tenía que hacerlo porque la tarjeta de EL CORTE INGLES (la suya), a diferencia de las tarjetas de los bancos, no estaba cubierta por ningún seguro y que si me la robaban y la utilizaba el responsable era yo.

    Vaya tela. Mi conclusión fue clara. Me daré de baja de la tarjeta de El Corte Inglés 🙂

    El “sólo son 2 €” hace mucho daño…

    Un abrazo,
    Czd

    • ¡Hola, Cazadividendos!
      Vaya tela con lo del comercial que comentas… Creo que es bueno que la gente ofrezca sus productos y servicios, si piensan que realmente pueden aportar valor a sus clientes. Sin embargo, llega a tal punto de manipulación y falsedad, como en el caso de la publicidad televisiva, que realmente tenemos que protegernos mentalmente. Tienes toda la razón con lo que el “sólo son 2€” hace mucho daño, ya que parece una cantidad muy pequeña a simple vista.
      Muchas gracias por tus comentarios.
      Un abrazo,
      Marc

  3. Hola Marc
    A mi me encanta este programa, y otros cuantos de estos programas americanos. Disfruto viendo como reforman sus casas, algunos para venderlas, otros compran unas viviendas más viejas para reformar, etc. Hay varios de estos programas, incluso hay uno dedicado a las minicasas, justo en el lado contrario, el que está harto de su hipoteca, y prefiere vender y comprar una casa “mini”, que pueda pagar y olvidarse de la hipoteca.
    Personalmente es un programa para evadirme, pero si que hay mensajes “subliminales”, como que necesitas una vivienda mayor, para sentirte mejor contigo mismo.
    En un programa, creo que fue un sociólogo, decía que la sociedad del bienestar se puede conseguir, pero que lo que nos venden es la sociedad del “mejorestar”, y esa obviamente es una carrera hacia delante, nunca conseguiremos la satisfacción plena, por que cuando llegamos, tenemos preparado un siguiente objetivo más costoso y difícil de conseguir.
    Un fuerte abrazo

    • ¡Hola, Miguel!
      A mi también me gustan esos programas, son entretenidos. El de las minicasas también lo he visto alguna vez, interesante el concepto de “libertad” de poder mover la vivienda. No sé si lo harán a propósito o si simplemente es el reflejo de nuestra sociedad, pero el mensaje que transmiten es el de comprar una casa más cara y más grande, y si puedes, que te dejes un buen dineral en reformarla.
      En mi humilde opinión, el bienestar viene dado cuando tenemos cubierto lo que para nosotros es esencial e importante, y dedicamos nuestros recursos de tiempo, energía y dinero a ello.
      Muchas gracias por tus aportaciones.
      Un abrazo,
      Marc

  4. Hola Marc, y gracias por este estupendo articulo.
    Yo comencé a dejar de ver la tele allá por el 98-99 harto de perder el tiempo con los anuncios y harto de no recibir cultura, que es lo que se decía que era la tele por aquel tiempo (curiosamente creo ya no se dice tanto). Prefería ver documentales en el ordenador, leer libros…
    Si, leer me costaba dinero para comprar libros, pero considero que fue un buen gasto (que no inversión, que hoy en día a cualquier gasto se le llama inversión). Dejar de ver la televisión es una de las mejores decisiones que tomé para mi; con el tiempo vi que no estaba pendiente del reloj para estar listo a una determinada hora porque empezaba tal o cual programa. Sin darme cuenta, gane tiempo por el ahorro en no ver publicidad, gane libertad por no estar pendiente de la hora, gane cultura por ver lo que me apetecía a través de internet y por leer y también he ganado salirme de los mensajes que te graban en el cerebro, y ademas desarrollando mi propia voluntad al estar fuera de ese circulo vicioso. Durante 5 años ni siquiera tuve televisión en casa. Quizás, sin darme cuenta, ese fue el primer paso para tomar conciencia de la libertad financiera.
    Un saludo!

    • ¡Hola, Alberto!
      Muchas gracias por tu comentario, la verdad es que me siento muy identificado con él. Nosotros también estuvimos una buena temporada sin tele, hasta que llegó una en forma de regalo. Era divertido ver la reacción de la gente al decir que no teníamos tele, nos miraban con una cara entre pena y desconfianza, jejeje.
      Me ha gustado tu reflexión sobre el tiempo que ganaste y la libertad de no “depender” delos horarios de la tele, es una forma más de organizarse y tener tiempo para hacer otras cosas que consideres más importantes para ti.
      Puede que fuera, como bien dices, el primer paso para ser consciente de la libertad financiera.
      Un saludo,
      Marc

  5. Hola Marc bon día. Quisiera preguntarte ,aunque no tiene nada que ver con el tema de hoy, sobre el grupo swatch que llevas en cartera. Que broker utilizas?, Como haces para recuperar la doble imposición?. He estado sopesando entrar en el valor ,ya que esta siendo castigado en exceso,pero me frena lo anteriormente mencionado. Te agradezco de antemano la contestación. Que disfrutes de las santas así como lo estoy haciendo yo . Un saludo

    • ¡Hola, Andoni!
      Respecto a SWATCH, hasta ahora tenía Interactive Brokers, aunque actualmente estoy traspasando el valor a Degiro, ya que es más barato. Y, respecto el tema de la doble imposición, al hacer la declaración de la renta tengo que indicar la retención en origen y en destino, para que me devuelvan una. Tendré que ver, el próximo año, cómo Degiro me presenta la información respecto a la doble imposición.
      Gracias por tu comentario y a seguir disfrutando de Les Santes! 😀
      Un saludo,
      Marc

  6. ¡Excelente!
    Marc: esta educación que estás impartiendo, debería estar incluida (con las adaptaciones del caso) en todos los niveles educativos, desde la escuela a la universidad, incluyendo las asociaciones de padres, y las comunidades de todo tipo. Con ello se evitarían los miles y miles de dramas personales, familiares y sociales que ocurren diariamente. Pero como semejante idea encontraría la oposición radical de los diversos centros de poder que medran con la situación actual, la iniciativa le corresponderá a cada lector que apruebe tu mensaje, tanto para su aplicación personal como para difundirla a todos los seres que ama y con los que se relaciona.
    Te auguro un futuro de éxito y prosperidad. Que así sea.

    • ¡Hola, Walter!
      Coincido contigo en que si se enseñaran las bases de la Educación Financiera en las escuelas y universidades, todos tendríamos desde muy jóvenes la opción de decidir más libremente el camino a seguir, o al menos que hay caminos alternativos al estudiar mucho, sacar las mejores notas y encontrar un trabajo “seguro”.
      Sin embargo, a día de hoy, como bien dices, dependerá de cada uno de nosotros si queremos aprovechar esta educación o no.
      Muchas gracias por tu comentario,
      Un saludo,
      Marc

  7. Hola Marc!!
    Muy bueno como siempre!!
    Así, es”,.. para qué están los medios de comunicación?? mas la caja tonta (tv.) para captar tontos!!,.. para comprar lo que no te hace falta, consumas lo que no necesitas y al final ser un esclavo de tus deudas,. de eso se trata, atar con los nuevos grilletes a la sociedad que no quiere enterarse de nada,.. ( deporte nacional, consumir cada vez más,. el entrenador de este, es la TV.),..
    Siempre nos excusamos de nuestros fatales actos diciendo que unas veces se gana y otras se aprende, cómo aprende el ser humano sin cultura social y menos formación financiera,.. sabes cómo se aprende?? perdiendo la cabeza más tus ahorros a base de palos!!,. dejando tu patrimonio en manos de otros, que ya se encargaran ellos en fundir telo,.
    Conclusión más moraleja”,.. Formación + Formación en todos lo hábitos,..
    Saludos Marc,. pasa un estupendo dia y gracias por recordar lo ya sabido, para seguir poniendo en practica esta disciplina de vida,. nos llevará a buen puerto!!.
    Burros volando ni uno,.

    Hasta pronto Jose Manuel

    • ¡Hola, Jose Manuel!
      Así es, creo que la sociedad de consumo es la que lleva a la nueva esclavitud moderna, la de las 8h diarias a cambio de dinero. Si haces algo que realmente te gusta no tiene porqué ser malo, pero cuantas más cosas compremos que no necesitamos (porqué todo lo necesitamos) más posibilidades tenemos de quedarnos atrapados en situaciones que nos incomodan, como empleos grises, deudas enormes y un futuro mucho más incierto de lo que podría ser si simplemente no siguiéramos este camino de consumo y consumo.
      Como bien dices, la formación es imprescindibles en todos los ámbitos, ya que a parte de hacernos evolucionar, nos facilita poder tomar decisiones que estén más enfocadas a nuestros objetivos.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un saludo,
      Marc

  8. Hola a todos,
    Muy buen debate en los comentarios y un artículo que personalmente me encanta.
    Muchas cosas que has comentado las veía todos los días, una familia que se compra un segundo coche ahora que les ha nacido su segundo hijo, cambio a una casa más grande, una televisión con más pulgadas,… se llenan de pequeñas letras porque “a penas se nota” y luego claro, no tienen dinero para invertir… ni siquiera para sus vacaciones, pero si les preguntas ellos te dirán que están haciendo lo correcto y que están invirtiendo en su bienestar/comodidad/salud.
    Invertir en tu bienestar es todo lo contrario, esta gente y todos los que hacen caso a la tele tienen que trabajar más horas para mantener a sus pasivos. Bienestar significa tener la libertad de no trabajar durante un tiempo y disfrutar de tus vacaciones o de tu tiempo off.
    Yo hae mucho tiempo que deje de ver la tele, uso solo mi ordenador y así veo lo que quiero y cuando quiero, no lo que me ponen y a la hora que lo ponen.

    Un saludo
    Edgar

    • ¡Hola, Edgar!
      Me alegro de que te haya gustado el artículo 🙂
      Has hecho una descripción que refleja muy bien la situación de la familia “estándar”. Igual que tú, yo creo que invertir en nuestro bienestar significa no sufrir el estrés de tener que trabajar un montón de horas para ganar el dinero suficiente para pagar y mantener todos nuestros pasivos. Se trata, como bien dices, de tener tiempo relajado y de calidad y disfrutar de este.
      Yo también soy partidario de usar el ordenador para ver lo que quiero a la hora que quiero.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un saludo,
      Marc

  9. Asi esta montada la sociedad y por eso la mayoría de las personas tiene que trabajar hasta la jubilación y siempre con miedo de que las despidan, también aprovecho para decir a los que tienen a ing que han quitado la web antigua y solo han dejado la nueva, hay una petición en change.org para que vuelvan a poner también la antigua y de esa manera que cada utilice la que prefiera.

    • ¡Hola, Javi!
      Así es, muchas personas viven con el miedo de perder un trabajo que necesitan justamente porqué deben pagar un montón de pasivos.
      Gracias por el aviso sobre ing y por tu comentario.
      Un saludo,
      Marc

  10. Hola, Marc.

    Pensaba que no podía haber algo peor en la televisión que los programas del corazón, pero al parecer sí, hay programación que puede hacer perder dinero a la gente. Y eso que no has hablado de los programas de apuestas y casinos que trasmiten de madrugada.

    Parece una tontería pero la televisión tiene un poder muy grande para influir sobre las personas, así que no es de extrañar que haya tantas personas que tomen malas decisiones económicas hoy en día.

    En mi opinión, solo hay una forma de volverse inmune a estas manipulaciones mediáticas: formarse y aprender.

    Una persona con una buena educación financiera no caerá en estas trampas consumistas que nos bombardean a diario. Con una sociedad bien formada en educación financiera nos iría bien a todos, y aunque parezca mentira, con una sociedad con unas finanzas sanas le iría mejor a la economía del país y por ende a todos.

    En fin, una vez más diste en el clavo, Marc.

    Un saludo.

    • ¡Hola, Alvaro!
      Coincido contigo en que una sociedad bien formada en educación financiera difícilmente caería en este tipo de manipulaciones, y seguramente la suma de pequeñas mejores situaciones particulares daría como resultado una economía general más sana.
      Me alegro de que te haya gustado el artículo 🙂 y gracias por tu participación.
      Un abrazo,
      Marc

  11. ¡Un artículo genial! 😀 Para todo lo que nos ha dado esa media hora de tv, jeje 😛 Me ha encantado compartirla contigo y ver que, aunque los mensajes subliminales que nos enviaban eran un poco locura, ha servido para crear un artículo chulísimo 😀

    Te escribo un abrazo enooorme (sin ataduras, ni impuestos, ni nuevos muebles ni nada 😛 jejeje).

    • ¡Hola, Maria!
      A mi también me ha encantado compartir esa media hora de tele contigo, 😉 A ver qué nos deparará la siguiente media hora jejeje.
      Me alegro de que te haya gustado el artículo y gracias por tus comentarios y por tus ideas.
      Te escribo un gran abrazo sin ataduras 😉
      Marc

  12. Hace poco después de mucho buscar y comprar con coches de segunda mano (carisimos por tener 8 años) me he comprado un coche nuevo, bueno algo normalito de unos 11 K y me siento fatal, quizás porque se que un coche no tiene el retorno de un inversión. En fin solo espero que este nuevo me dure mínimo 15 años como el anterior xd

    Y en este punto tengo una duda, el caso es que tengo el dinero para hacer el pago de la totalidad del vehículo, pero no se si es mejor continuar con la financiación (con un interés alto) o mantener este dinero por si hay alguna oportunidad en bolsa… la otra opción seria ir haciendo pagos grandes y en pocos meses liquidar la deuda…

    • ¡Hola, Marc!
      No creo que debas sentirte fatal por comprarte un coche nuevo, siempre y cuando sea algo que hayas decidido tú mismo y que te aporte valor 🙂
      Esperemos que te dure tanto o incluso más que el anterior jeje.
      Respecto al tema de la deuda, yo soy partidario siempre de no endeudarme, aunque es una opinión muy personal. Creo que sin deuda mi situación financiera es más sólida. Si crees que con la Bolsa puedes sacarte una rentabilidad neta superior a la tasa de interés que estás pagando, desde el punto de vista financiero podría ser interesante invertir ese dinero. Sino, yo devolvería la deuda y me ahorraría los intereses (en este caso vigilaría que no hubiera penalizaciones por amortización prematura de la deuda). Es sólo mi opinión, con lo que al final eres tú quien podrá tomar la decisión que más alineada esté con tus objetivos financieros.
      Muchas gracias por tu participación. Un saludo,
      Marc

  13. Hola Marc,
    Creo que veo la tele menos que tú, así que me puedo considerar fuera de peligro. Pues no, me he topado con algo mucho más peligroso y eficaz: los compañeros de trabajo, amigos e incluso familiares. Ya que estos los ves cada día, no puedes apagar y desconectar, no son tan machacones como la tele pero si más eficaces en los momentos y encima te repiten lo de la tele por si no te has enterado. Por supuesto hay de buenos consejeros pero sus consejos, aunque más prudentes, parecen no tener covicción ante la certeza de los malos consejos. Un claro ejemplo de esto último es por querer ahorrar te sueltan eso de que la vida se vive solo una vez, que vas a ser el más rico del cementerio o que lo van a disfrutar todo tus hijos (este me parece poco convincente pero me lo sueltan ante mi sorpresa). Y esto te lo dicen con 35 años, que lo que tengo que hacer es disfrutar de la vida, meterme en hipotecas y otros gastos que ahora es el momento que son dos días. Ejemplos hay muchos, pero no quiero extenderme.
    Un saludo.

    • ¡Hola, Jorvine!
      La verdad es que hay muchísimos ejemplos en nuestra vida cotidiana. Tienes mucha razón al decir que los amigos, compañeros de trabajo y familiares pueden llegar a tener una influencia mucho mayor en nosotros que la tele, lo que dará para otro artículo seguro 🙂
      En mi opinión, creo que los que son partidarios de gastar y gastar porqué la vida son “dos días” es porqué realmente no tienen una alternativa que hacer con su dinero. Pienso que cuando descubres que puedes ahorrar e invertir para que el dinero trabaje para ti, reflexionas al menos si vale la pena pasarte esos dos días trabajando o disfrutando de tu tiempo mientras es tu dinero el que trabaja. Al final, se trata de que cada uno decida lo que realmente le aporta calidad.
      Muchas gracias por compartir tus experiencias. Un saludo,
      Marc

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