costes hundidos

Descubre los costes hundidos y evita hundirte con ellos

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¡Buenos días!

Te gastas un montón de dinero en algo y, pasado un tiempo, te das cuenta de que no te da el resultado que esperabas. Sabes que tienes que tomar una nueva decisión al respecto, pero te duele pensar en ese dinero que ya le has dedicado y eso condiciona la decisión que debes tomar ahora. Pues bien, para evitar que esa carga emocional con el dinero que ya te has gastado condicione la calidad de tus nuevas decisiones, hoy voy a hablarte de los costes hundidos.

Costes hundidos o costes irrecuperables

Los costes hundidos, también llamados costes irrecuperables, son los costes que no vas a recuperar, independientemente de las decisiones que tomes a partir de ahora. Como ya no tienen ningún impacto en los resultados de tus nuevas decisiones, estos no deberían influir para nada en lo que decidas de ahora en adelante.

Sin embargo, cuando has destinado una parte de tu dinero a comprar algo, crear un proyecto o iniciar un nuevo negocio, corres el riesgo de que tus pensamientos respecto a ese dinero que ya has comprometido se conviertan en una carga emocional que te impida tomar nuevas decisiones de calidad.

Un claro ejemplo de costes hundidos: un negocio que se hunde

Para que veas el impacto que los costes hundidos pueden tener sobre tu dinero, voy a ponerte un pequeño ejemplo. Imagina que quieres abrir un negocio, así que alquilas un local en el que vas a ofrecer tus servicios. Antes de empezar, no obstante, necesitas hacer algunos arreglos para acondicionarlo, con lo que sumando los costes del proyecto técnico, los materiales y la mano de obra, te acabas gastando 5.000€.

Al cabo de unos meses de haber inaugurado tu negocio te das cuenta de que este no funciona como esperabas, ya que no llegas ni a cubrir los gastos. Además, tras analizar la situación detenidamente, no crees que la cosa pueda mejorar en el futuro.

Así que, después de reflexionar sobre la situación de tu negocio, se te pasa por la cabeza colgar el cartelito de cerrado. En el fondo sabes que cerrar es tu mejor alternativa, pero te duele pensar en los 5.000€ que te has gastado en la reforma y en el dinero que has ido perdiendo cada mes. Piensas que si cierras ese dinero habrá sido malgastado, mientras que manteniendo el negocio abierto tienes la esperanza, aunque sea muy, muy pequeña, de que podrías recuperarlo algún día.

Como sabes realmente que las probabilidades de recuperar ese dinero son remotas, ya que así lo indican tus análisis, en este caso los 5.000€ de la reforma y el resto de pérdidas mensuales representan los costes hundidos o costes irrecuperables. La clave está en que, tanto si decides continuar con el negocio como si decides cerrarlo, no vas a recuperar dichos costes, motivo por el cual deberías ignorarlos al tomar tu decisión.

Los costes hundidos también pueden condicionar tus inversiones

Los costes hundidos también pueden condicionar tus inversiones en Bolsa, y mucho. Imagina que tras dedicar un montón de horas al análisis de una determinada empresa, decides que quieres invertir en ella. No obstante, quieres evitar que un negocio excelente se convierta en tu peor inversión, por lo que decides esperar a que el mercado te ofrezca sus acciones a un precio lo suficientemente barato para transformar ese excelente negocio en una fantástica inversión.

Después de mucha paciencia y varios análisis más, la Bolsa finalmente te ofrece esas acciones a un precio adecuado, con lo que compras un buen puñado de estas. Te sientes bien, pues al final parece ser que todas esas horas de análisis y detallado estudio de la empresa podrán dar sus frutos.

Pasado un tiempo, sin embargo, detectas que la situación de la compañía ha cambiado. Lo que antes era un negocio excelente, ahora se ha deteriorado hasta convertirse en un negocio mediocre. Tras varios análisis, te das cuenta de que sus perspectivas futuras han empeorado considerablemente y no parece haber motivos para creer que mejorarán.

Sabes que tu mejor alternativa es vender las acciones, tanto si tienes beneficios como pérdidas, y colocar tu dinero en otro negocio dónde pueda trabajar más duro para ti. No obstante, cada vez que piensas en venderlas recuerdas todas las horas que has dedicado a analizar esa empresa, valorarla y esperar que la Bolsa te ofreciera sus acciones a precios suficientemente baratos. Piensas que si vendes tus acciones, todo ese esfuerzo no habrá servido de mucho, mientras que si las mantienes, todavía servirá para algo.

En este caso los costes hundidos se manifiestan en forma de tiempo dedicado al análisis de esa empresa, con lo que te dificultan la toma de la decisión de venta. Lo peor de todo es que, mientras las horas que has dedicado al análisis de ese negocio no deberían influir para nada en la decisión de dónde colocar tu dinero a partir de ahora, sí te impiden vender esas acciones porque estableces un vínculo emocional con dichos costes hundidos.

Los costes hundidos, hundidos están

Da igual si los costes hundidos se manifiestan en forma de dinero, tiempo, esfuerzo o energía. Tampoco importa si se presentan en tu día a día, en tu vida profesional o en tus inversiones. Lo importante, en realidad, es saber ignorarlos y tomar nuevas decisiones sin que estos las condicionen.

Debes ser consciente de que cuando tomas una decisión, lo haces con toda la información que tienes disponible en ese momento. Con el paso del tiempo obtendrás nueva información y más actualizada, con lo que tienes que evitar mirar atrás y pensar que te has equivocado porque no tuviste en cuenta cosas que realmente no podías saber en ese momento.

Piensa que tomaste tu decisión con los datos que tenías entonces y, si luego aparecen de nuevos, deben servirte para tomar nuevas decisiones, no para lamentarte de las que tomaste en el pasado. Los costes hundidos son resultado de las decisiones que tomaste hace tiempo con toda la información que tenías disponible en ese instante, por lo que no deben condicionarte emocionalmente tus nuevas decisiones.

Debes aceptar que los costes hundidos, hundidos están. Por eso se llaman también costes irrecuperables, porque no se pueden recuperar. Está bien que reflexiones sobre tus decisiones pasadas para aprender de ellas, pero no puedes atarte emocionalmente a ellas, y eso es precisamente lo que consiguen los costes hundidos si no consigues ignorarlos.

Los costes hundidos, hundidos están, por lo que debes ignorarlos al tomar nuevas decisiones. Clic para tuitear

Conclusión

Recuerda que los costes hundidos son el resultado de tus decisiones pasadas y que ya no los recuperarás. Por lo tanto, como no los vas a recuperar independientemente de lo que decidas hacer a partir de ahora, no deberían formar parte de tus nuevos procesos de toma de decisiones.Tener esto bien presente te ayudará a evitar ataduras emocionales a decisiones del pasado, permitiéndote mejorar la calidad de tus decisiones actuales, ya sea en cuestiones de dinero o de cualquier otro tipo.

¿Conocías el concepto de los costes hundidos o irrecuperables? ¿Crees que estos condicionan tus decisiones de dinero y tus inversiones? ¿Cómo lo haces para ignorarlos?

 

Imagen: sunk costs

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10 comentarios sobre “Descubre los costes hundidos y evita hundirte con ellos

  1. ¡Buenos días, Marc!

    ¿Cómo estás? Cuanto más leo este blog, más cuenta me doy de algunos desastres que hago con el dinero. Por ejemplo, creo un vínculo demasiado emocional con los costes hundidos. No sabía que se llamaban así y para mí era dinero y esfuerzo que me sabía muy mal perder. De lo que no era consciente es de que, al tener este tipo de pensamientos (o sentimientos, jeje), estaba hipotecando de mala manera las decisiones correctas que debía tomar de cara al futuro.

    ¡Gracias por el artículo de hoy, Marc! Me apunto este nuevo concepto que, sin duda alguna, desde ya mismo empezaré a aplicar 😉

    Con muchas ganas de seguir leyendo tu blog 😀

    ¡Un abrazo!

    • ¡Hola, Maria!

      Muchas gracias por tu comentario 🙂
      Yo también me sorprendo a veces pensando en costes hundidos de decisiones pasadas y que condicionan las nuevas que debo tomar, ya que como bien dices, es dinero y esfuerzo que sabe muy mal perder. Pero al final, aunque se pierda dinero, se gana experiencia, con lo cual vale la pena hacer el esfuerzo para identificar estos costes como hundidos, ponerles un nombre y recordar que no deben influir nuestras nuevas decisiones.
      Gracias por seguir leyendo el blog, espero que los siguientes artículos también sean de tu interés.

      Un abrazo,
      Marc

    • ¡Hola, Jose!

      Claro está que como reaccionemos a nuestras decisiones pasadas dependerá de cada uno de nosotros. Por este motivo hoy he querido dar una herramienta más para que cada uno la pueda usar en su propio beneficio cuando lo crea conveniente.

      Gracias por tu aportación.

      Un saludo,
      Marc

  2. Asumir pérdidas es muy complicado a nivel psicologico, aunque muchas veces veamos que es más rentable vender con pérdidas e invertir el dinero en otra cosa, la mente no nos deja.

    Hace un tiempo estuve valorando mucho si vender Kinder Morgan después del desplome de cotización y reducción drástica del dividendo, y al final decidí quedarme porque creo que puede recuperar con fuerza y salirse en el peor momento tampoco es buena cosa.

    Un abrazo,
    Czd

    • ¡Hola, Cazadividendos!

      Totalmente de acuerdo contigo, ya que como bien dices, asumir pérdidas en nuestras inversiones resulta muy duro desde el punto de vista psicológico. En el caso que comentas de Kinder Morgan, si tus análisis indican que sigue siendo un negocio de calidad con buenas perspectivas de futuro, creo que mantener sus acciones es una buena decisión, pues todas las empresas pueden experimentar fuertes oscilaciones en sus cotizaciones a lo largo del tiempo.

      Muchas gracias por tu aportación.

      Un abrazo,
      Marc

  3. Hablando de bolsa, se puede comentar que los costes hundidos pueden tener una utilidad: reducir las ganancias a final de un ejercicio para tributar menos (restarían a los beneficios).
    Siempre que haya beneficios, claro…
    Quiero decir que una de los pocos alivios de una inversión equivocada es que te permitirá compensar tus éxitos y pagar (un poco) menos por ellos…

    • Hola, Mr.Ripley.
      Así es, si en el momento de las pérdidas y los costes hundidos el tratamiento fiscal permite compensar pérdidas, al menos estos nos sirven para rebajar los impuestos a pagar. Gracias por compartir con todos tu visión positiva del asunto ;). Un saludo,
      Marc

  4. Hola Marc.
    Encontré tu blog por casualidad, y la verdad que me estoy haciendo fan. Lo tienes muy bien hecho y la información que tiene está muy bien explicada. Pero no hablas en ningún momento del análisis técnico, me gustaría saber que valor le das, y si crees que puede ser una buena opción hacer operativas en base a tales análisis.

    • ¡Hola, Novato!
      Me alegro de que te guste el blog 🙂
      En cuanto al análisis técnico, sé que muchos inversores lo usan para afinar sus entradas y salidas, pero en mi caso no lo utilizo, sino que prefiero sólo el fundamental. Y aunque ninguno de ambos análisis te asegura lo que pasará en el futuro, en mi opinión la fiabilidad del fundamental es mucho más alta al basarse en los números de la empresa (análisis fundamental) y no en la locura y el miedo de la gente que queda recogida en los gráficos (análisis técnico).
      Gracias por tu comentario. Un saludo,
      Marc

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