gastos hormiga

Gastos hormiga: pequeños pero matones

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¡Buenos días!

En 2008, un científico pudo observar una hormiga del tipo Oecophylla Smaragdina levantando el equivalente a 100 veces su peso, lo cual no está nada mal. Imagínate a un hombre de 80 quilos levantando con sus dientes 8 toneladas o, lo que es lo mismo, unos 6 coches. Aunque en ese caso probablemente se tratara del Schwarzenegger de las hormigas, en general estas son conocidas por levantar 50 veces su propio peso. Entonces, ¿te imaginas ya lo que son los gastos hormiga? ¡Vamos a comprobarlo!

¿Qué son los gastos hormiga?

Los gastos hormiga son pequeños gastos que individualmente no parecen demasiado, pero que cuando se suman en un determinado periodo de tiempo, pueden llegar a representar una parte importante de tus gastos totales.

Los gastos hormiga son pequeños gastos que sumados pueden tener un gran impacto en tus finanzas Clic para tuitear

De la misma manera que las hormigas son pequeñas de tamaño pero tienen una enorme fuerza, los gastos hormiga son igualmente pequeños pero pueden tener también un fuerte impacto en tus finanzas personales.  Ejemplos de gastos hormiga pueden ser los siguientes:

  • Máquinas expendedoras
  • Cafés
  • Propinas
  • Tabaco
  • “Tomar algo”
  • Cine
  • Restaurante
  • Tiquets de aparcamiento
  • Peajes
  • Combustible
  • Pequeñas compras
  • Suscripciones de revistas/TV

Características de los gastos hormiga

Naturalmente, estos son unos pequeños ejemplos habituales, pero la lista podría ser infinita. Pues bien, ahora que ya te haces una idea de lo que son los gastos hormiga, fíjate en sus principales características:

  • Representan cantidades individuales de dinero muy pequeñas

    Al representar cantidades individuales de dinero tan pequeñas, es más que probable que te centres en esa cantidad individual, sin considerar el impacto que tiene la suma de todas ellas en el global de tus gastos.

  • Están estrechamente ligados a tus hábitos diarios

    Al estar estrechamente ligados a tus hábitos diarios, para identificarlos basta con pensar en lo que haces en un día cualquiera, puesto que la mayoría de ellos son repetitivos día tras día. Pero, ¡ojo! Hay algunos que se producen ocasionalmente, de naturaleza muy distinta entre ellos, que también debes tener en cuenta para que no te pillen por sorpresa.

  • Van cambiando con tus hábitos

    Los gastos hormiga van variando con el tiempo según van cambiando tus hábitos, con lo cual debes estar alerta para identificarlos periódicamente y que no te supongan una sorpresa.

 

¿Y cómo puedes conseguir reducir estos gastos hormiga?

Pues con cuatro simples pasos:

  • Identificarlos

    El primer paso que debes hacer es identificarlos. Para ello, como te comentaba antes, debes repasar tu rutina diaria para poder ver en qué momentos se producen salidas de dinero de tu bolsillo o tarjeta, o cualquiera que sea el sistema de pago que utilices. Por cierto, lo que te apunta Pepe del bar cada día también cuenta como salida de dinero, ¿eh?

    Debes pensar, además, en los pequeños gastos que se producen ocasionalmente, los cuales pueden ser un poco más difíciles de identificar por su naturaleza ocasional. Cuando te acuerdes de uno, ¡apúntalo inmediatamente para no olvidarte! Además, al final de este artículo te muestro algunos sencillos ejemplos para identificar tus gastos hormiga.

  • Tomar conciencia del impacto que suponen para tus finanzas personales

    Una vez identificados todos los gastos hormiga presentes en tu vida, el segundo paso consiste en tomar conciencia del impacto que suponen para tus finanzas personales en un periodo de tiempo más amplio, como por ejemplo un año. Si todavía piensas en tu dinero en términos mensuales, te invito a pensar en términos anuales.

  • Decidir qué gastos vas a seguir asumiendo y cuáles vas a reducir

    El tercer paso es, en mi opinión, uno de los más importantes, pues consiste en decidir qué gastos vas a seguir asumiendo y cuáles vas a reducir. Aunque parece algo fácil a simple vista, ten en cuenta que esto significa comprometerte a cambiar tus hábitos. Y, como bien sabes, los hábitos, hábitos son, con lo que algunos pueden resultar incómodos de abandonar. Al fin y al cabo, el ser humano es un animal de costumbres. No obstante, igual que las hormigas, tú también tienes la fuerza suficiente para mantener tu compromiso con tus propias decisiones y alcanzar tus objetivos financieros.

  • Cumplir con tus objetivos

    El cuarto y último paso consiste en cumplir con los objetivos que te comento en el punto anterior. Además, debes repetir este proceso periódicamente con el fin de identificar posibles nuevos gastos hormiga ligados a nuevos hábitos que puedas adquirir. Piensa que a lo largo de un periodo de tiempo suficientemente largo, puedes incluso haber eliminado completamente todos tus antiguos gastos, pero haber adquirido otros nuevos.

Ejemplos para identificar tus gastos hormiga

Pues bien, lo prometido es deuda y, como en ¡DespiertaTuDinero! no me gusta tener deudas, aquí tienes los ejemplos que te prometí para hacerte una idea de cómo identificar tus gatos hormiga.

Imagínate que en un día laborable cualquiera te levantas con el tiempo muy justo. Como no te sobra ni un minuto, bajas directamente al bar de la esquina, de camino al trabajo, y te compras un sabroso bocadillo de queso con lomo por la aparente irrisoria cantidad de 2,50€.

Luego, a media mañana, haces el cámara café con los compis de la oficina, dedicando 1,10€ de tu dinero al café de máquina. Por suerte para tu salud (y tus finanzas) no fumas, pues tus compañeros de trabajo siguen quemando y sumando gastos a pie de calle durante un rato.

A las 15:00h termina tu jornada laboral, así que sales otra vez derrapando hacia el gimnasio, antes de que se llene con el ambiente de media tarde que tanto te disgusta. Como siempre vas con prisas, nunca piensas en llevarte una botella de agua, detalle que no consideras ningún problema, pues por el módico precio de 0,80€ la máquina te da tu botella fresquita.

Al salir del gimnasio vuelves a casa, haces tus cosas y, a la hora de cenar, con frecuencia se te antoja una bolsa de patatas fritas, la cual te vende felizmente el dueño de la tienda de la esquina por 1€.

Y así día tras día hasta que llega el fin de semana, todas las semanas laborables del año. Pues bien, hagamos unos sencillos cálculos:

  • 2,50€ cada bocadillo x 5 días a la semana x 46 semanas al año (suponiendo que tienes cuatro semanas de vacaciones en verano, una por Semana Santa, otra por Navidad y no consigues despegarte de las sábanas cada mañana) suma un total de 575€ anuales.
  • 1,10€ cada café x 5 días a la semana x 46 semanas al año equivale a 253€ anuales.
  • 0,8€ cada botella de agua fresquita x 5 días a la semana x 46 semanas al año, resulta en 184€ al año.
  • 1€ cada bolsa de patatas fritas o equivalente x 3 días a la semana (no cada día te sientes con fuerzas para bajar a comprarlas) x 46 semanas al año, da un total de 138€ anuales.
  • Sumamos 575€ en bocadillos + 253€ de cafés + 184€ en botellas de agua + 138€ en patatas fritas o equivalentes y obtenemos un total de 1.150€ cada año. O, lo que es lo mismo, 25€ a la semana (1.150€/46 semanas) o 5€ diarios (1.150€/46 semanas/5 días). Es sólo un billetito de 5€ al día, ¿no? Pues se te van 1.150€ en un año, o 11.500€ en 10 años.

¿Cómo podrías reducirlos en este caso?

Pues identificándolos, como ya has hecho, decidiendo cuáles quieres reducir, comprometerte a ello y, finalmente, hacerlo. Por ejemplo, podrías levantarte un poco más temprano y prepararte el bocadillo en casa, con lo cual te saldría más barato. Podrías prescindir del café de media mañana o, si lo necesitas sí o sí, puedes llevarte un termo con tu propio café.

Podrías también llevarte el agua para el gimnasio desde casa, así no tendrías que pagar el triple por la que te vende la máquina. Finalmente, podrías planificar tu compra con antelación y comprarte los caprichos que quieres a mejor precio y en mayores cantidades en el supermercado, junto con la compra semanal o mensual.

Lo que debes entender es que, con tus ganas y creatividad, seguro que consigues encontrar maneras de reducir los gastos hormiga que tú quieras cada vez más. Además, recuerda que tu objetivo no tiene porque ser eliminarlos completamente, sino identificarlos para decidir cuales consideras aceptables y cuales quieres reducir.

¿Qué gastos hormiga están presentes en tu día a día? ¿Cuáles te han sorprendido más al calcularlos? ¿Hubieras dicho que representaban esa cantidad de dinero al cabo de un año?

 

Imagen: ahorro

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4 comentarios sobre “Gastos hormiga: pequeños pero matones

  1. LA VERDAD CUANDO IDENTIFIQUE ESOS GASTOS HORMIGA ESTE AÑO ME FUI DE ESPALDAS, DIARIO EN PESOS MEXICANOS GASTABA 100.00 PESOS ESO ES ALGO GRANDE, COMIA EN LA CALLE Y PURA COMIDA CHATARRA,PERO BUENO AL LEER ESTE ARTICULO AFINARE MAS ESOS GASTOS HORMIGA Y LOS DESECHARE SI ES QUE HA LLEGADO UNO NUEVO SALUDOS.

    • ¡Hola, Jorge! La verdad es que la comida chatarra, como bien dices, es uno de los gastos hormiga más comunes. Me alegro de que este artículo te haya servido para decidir afinar esos gastos en tu caso. Muchas gracias por tu comentario y espero verte de nuevo por aquí. ¡Un saludo!

  2. ¡Hola, Marc!

    ¡Genial el artículo! Me he dado cuenta de que… ¡tengo un montón de gastos hormiga! Son pequeñitos y parece que no están por ahí, pero en cuanto los identifiqué, ¡aparecieron de golpe, jeje! Gracias por darnos herramientas para reducirlos 😉

    ¡Un saludo!

    • ¡Hola, Maria! Muchas gracias por tu comentario. Quien más quien menos, todos tenemos estos gastos. Lo importante es identificarlos y ser conscientes de ellos para poder reducir los que queramos. Me alegro de que te haya sido útil el artículo. ¡Un saludo!

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