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¿Por qué la Hipótesis del Mercado Eficiente es eficiente para tu cartera de inversiones?

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¡Buenos días!

Leyendo por la red a veces me sorprendo de la cantidad de ideas preconcebidas que muchas personas tienen en referencia a sus inversiones. Y sí, yo también me incluyo dentro de este grupo.

Con el tiempo me he dado cuenta de que muchas de estas ideas preconcebidas provienen de la Hipótesis del Mercado Eficiente (HME de ahora en adelante, así no tengo que escribirlo tantas veces y de paso evito el riesgo de que te acuerdes del nombre completo).

En mi humilde opinión, se trata de una teoría completamente extendida en el mundo inversor y que lamentablemente lleva a muchos inversores a reducir la rentabilidad de sus carteras, aumentar su riesgo y perder dinero.

De hecho, me atrevería a decir que la HME es una de las ideas que más daño ha hecho en el mundo inversor durante las últimas décadas, tanto a los gestores profesionales como a los pequeños inversores.

Pero, ¿sabes qué? Si la comprendes y conoces una de sus principales limitaciones, sobre la que te voy a hablar hoy, te puede ayudar a construir una cartera sólida con la que poner tu dinero a trabajar.

¿Qué es la HME?

La HME fue desarrollada por Eugene Fama, profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, en la década de los sesenta del siglo XX. Posteriormente, otros académicos hicieron también sus aportaciones al trabajo inicial de Fama.

En su esencia, la HME viene a decir que los mercados son eficientes en cuanto a su información. Esto significa que las cotizaciones de las acciones ya tienen en cuenta toda la información que los inversores tienen a su disposición.

Existen tres hipótesis dentro de la HME: la débil, la semifuerte, y la fuerte. La hipótesis débil supone que los precios de las acciones reflejan toda la información pasada, y que estos únicamente cambian cuando aparecen noticias que hasta ahora eran desconocidas.

La hipótesis semifuerte, por su parte, supone que las cotizaciones de las acciones reflejan no sólo la información pasada, sino también toda la información que se haga pública acerca de la empresa, como los resultados trimestrales o anuales, así como también datos macroeconómicos como los tipos de interés o las cifras de paro.

Esta hipótesis implica que el análisis fundamental no resulta útil para obtener rentabilidades superiores al mercado de forma consistente a largo plazo, pues la única manera de conseguirlo es utilizando información privilegiada, conocida por muy pocos.

En otras palabras, lo que te viene a decir es que analizar los números de una empresa no te permite obtener una rentabilidad mayor que si no la analizaras. Ya te lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir: el sentido común es el menos común de los sentidos.

El sentido común es el menos común de los sentidos. Clic para tuitear

La hipótesis fuerte, por su parte, supone que los precios de las acciones reflejan toda la información habida y por haber, incluyendo lo que los inversores esperan del futuro. Por lo tanto, implica que nadie puede obtener rentabilidades superiores a la media de forma consistente en el tiempo.

Lo que la HME viene a decir es que nadie puede superar al mercado de manera consistente sin asumir un riesgo superior a la media. La HME supone que, como todo el mundo dispone de la misma información y la procesa de forma racional, los precios de las acciones reflejan siempre el precio justo para ellas, haciendo que nadie tenga ninguna ventaja sobre los demás.

Dicho en otras palabras, los partidarios de la HME creen que los precios reflejan en todo momento el valor real de una acción, lo que implica aceptar que precio y valor son lo mismo.

Afortunadamente, tú ya sabes que no es así, ya que el precio es lo que pagas y el valor es lo que obtienes.

La realidad es muy distinta

Si ya tienes cierta experiencia en esto de la Bolsa serás consciente de que los movimientos de los mercados están fuertemente influenciados por las emociones humanas. La realidad es que la inmensa mayoría del gran público, así como muchos gestores profesionales, no actúan guiados por su razón, sino por sus emociones, como la avaricia y el miedo a perder dinero y su trabajo.

Si quieres profundizar en el control de tus emociones, te cuento cómo evitar que el miedo a perder dinero te haga perder dinero en Bolsa y te revelo 3 sencillos trucos para no estresarte al darle al botón para comprar tus acciones.

El hecho de que la mayoría se deje llevar por sus emociones hace que los mercados no sean siempre eficientes, ni mucho menos. Además, también invalida la premisa básica de la HME, que es que los inversores reaccionan rápida y racionalmente ante cualquier noticia, suceso o información que llega a su poder, y que todos tienen acceso a la misma información.

En la práctica no todo el mundo actúa de forma racional en los mercados, ni se entera de todas las noticias, y aunque teóricamente todos tengamos acceso a la misma información, nos resulta totalmente imposible enterarnos de todo lo que sucede.

Vete tú a saber qué estará pasando en el mundo mientras estoy escribiendo esto.

Durante los últimos años los defensores de la HME han ido poniendo parches para justificar que la HME puede seguir siendo válida aunque haya inversores que, durante décadas, obtengan rentabilidades superiores a las del mercado asumiendo menos riesgo que la mayoría. Un claro ejemplo de ello es el inversor más rico del mundo, Warren Buffett, quien dijo “Si el mercado fuera eficiente, yo seguiría repartiendo periódicos“.

También han intentado hacerla compatible con el hecho de que no todos los inversores actúen de forma racional. Pero la realidad sigue siendo que los mercados no son eficientes, ya que se mueven muy influenciados por la avaricia y por el miedo de la gran mayoría de sus participantes.

Uno de los pilares centrales de la HME: el coeficiente beta

Uno de los pilares centrales de la HME es el “coeficiente beta” o “beta”.

La beta es una medida de sensibilidad, y lo que hace es medir la volatilidad del precio de una determinada acción (o de cualquier otro activo) en comparación con su mercado de referencia. La volatilidad, dicho llanamente, es lo que oscilan los precios de un determinado activo en un periodo de tiempo determinado.

Si la beta de una acción es superior a 1 significa que el precio de dicha acción es más volátil que su índice de referencia, como podría ser el Ibex35. Si la beta de la acción es exactamente 1, significa que la acción oscila de forma idéntica a como lo hace el mercado. Y si la acción tiene una beta inferior a 1, significa que es menos volátil que el mercado.

Así pues, el mercado siempre tendrá beta 1, pues la volatilidad respecto a él mismo es cero. Si una acción tiene una beta de 1,5, por ejemplo, significa que cuando el mercado aumenta o disminuye un 1%, el precio de la acción aumenta o disminuye un 1,5%, respectivamente según sea el caso. Si una acción tiene una beta de 0,8, significa que si el mercado aumenta o disminuye en un 2%, el precio de la acción aumenta o disminuye un 1,6%.

La beta también puede ser negativa, indicando que si el mercado sube, el precio de la acción bajará, y si el mercado baja, el precio de la acción subirá. Por lo tanto, un coeficiente beta positivo indica una correlación positiva entre el precio de las acciones y el mercado, mientras que un coeficiente beta negativo indica una correlación inversa.

Vale, ¿y qué sacamos de todo esto? Pues uno de los errores más garrafales que puede cometer un inversor. Sigue leyendo que te lo cuento enseguida.

El mayor peligro de la HME viene de la beta

El mayor peligro de la HME viene precisamente de la interpretación que se da al coeficiente beta, ya que los partidarios del mercado eficiente lo interpretan como el riesgo de una acción.

Para ellos, cuanto mayor sea la beta de unas acciones mayor será el riesgo que deben esperar de estas, ya que sus precios van a oscilar dentro de un rango más amplio. Cuanto menor sea la beta, en cambio, menor será el riesgo porqué su precio oscilará dentro de un rango menor.

Cuando confundes precio y valor, es normal pensar que si el precio de tus acciones baja esa empresa está perdiendo valor.

Según mi opinión, no obstante, la beta no dice absolutamente nada acerca del riesgo de una acción.

La beta no dice absolutamente nada acerca del riesgo de una acción. Clic para tuitear

Y voy a explicarte porqué.

Para mí, el riesgo de unas acciones viene determinado por el riesgo que tiene el negocio que hay detrás. Los negocios de buena calidad tienen mucho menos riesgo que los negocios de poca calidad. Es la situación fundamental de una empresa, analizada desde una perspectiva empresarial la que determina qué nivel de riesgo tiene poseer sus acciones.

Obviamente, el precio que pagas por tus acciones impacta directamente en el nivel de riesgo de tu inversión, aumentando o reduciendo tu margen de seguridad. No obstante, una cosa es ser consciente de que el precio influye en el riesgo y otra muy distinta confundir volatilidad y riesgo.

Por favor, no confundas volatilidad y riesgo

Cuando hay un pánico generalizado en la Bolsa, el miedo toma las riendas frente la avaricia y la razón en la mayoría de participantes, y eso hace que quieran desprenderse de sus acciones sea como sea, aceptando precios más bajos. Esto deriva en una espiral de descenso en los precios de todas o la gran mayoría de las acciones que componen un determinado mercado.

No obstante, no todas las empresas experimentan bajadas de precio en la misma proporción, ya que algunas bajan más que otras. Cuando las cotizaciones de una acción descienden considerablemente más que el mercado en general, su coeficiente beta se hace más grande ya que se está ampliando el rango dentro del cual se mueve el precio, en este caso por la parte de abajo.

Por lo tanto, un seguidor de la HME considerará esa acción más arriesgada. Cuanto más baje el precio de esa acción, más aumentará su beta, haciendo que sea percibida como más y más arriesgada a medida que su precio siga descendiendo, ya que su rango de precios aumentará.

Sin embargo, el sentido común te dice que es justo lo contrario. Cuando una empresa de calidad, de esas que quieres tener en tu cartera, baja mucho de precio a causa de un miedo generalizado en la Bolsa, es justamente unos de los mejores momentos para comprar sus acciones con el menor riesgo posible.

Al fin y al cabo, estás comprando el mismo negocio excelente que era unas semanas antes pero a un precio mucho más bajo, lo que por un lado aumenta tu rentabilidad futura vía aumento de precios y tu rentabilidad inicial vía dividendos y, por el otro, reduce el riesgo de tu inversión al permitirte pagar un precio inferior al valor que recibes a cambio.

Por lo tanto, fíjate en que un error de creer en el mercado eficiente es aceptar que precio y valor son lo mismo, ya que te llevará a pensar que cada vez que unas acciones bajan de precio disminuye la calidad del negocio que hay detrás y que tu inversión se vuelve más arriesgada, cuando es justamente lo contrario.

¿Por qué la HME sigue vigente hoy en día?

Si tan absurda es la HME te estarás preguntando porqué a día de hoy todavía hay mucha gente que continua creyendo en ella. La respuesta no está clara, aunque me atrevería a decir que es porque es una teoría que sigue enseñándose en todas las universidades del mundo, tanto en las públicas como en las privadas, tanto en las poco conocidas como en las prestigiosas.

Yo mismo la tuve que aprender en la universidad, y luego procurar, como pude, deshacerme de ella para evitar que me condicionara en mis decisiones de inversión. La buena noticia, sin embargo, es que la HME es totalmente contraria al sentido común, así que si priorizas el sentido común, la HME no tendrá cabida en tu rutina inversora.

Además, hay muchísima gente que sigue utilizando la beta para definir el riesgo de sus inversiones, especialmente en la industria del dinero. No es de extrañar que sea así, pues los gestores de fondos son profesionales altamente cualificados que han estudiado durante años esta teoría en la universidad, y se limitan a aplicar lo que les han enseñado como válido.

Creo que la teoría del mercado eficiente está tan extendida en el mundo universitario, en la industria del dinero y en la literatura inversora que es casi imposible no utilizar algunas de sus ideas y conceptos, muchas veces incluso sin ser conscientes de que derivan de la HME.

Así que recuerda, no cometas el error de pensar que la volatilidad del precio de unas acciones te indica su riesgo, ya que lo único que te dice una mayor volatilidad es que podrías encontrarte con una fantástica oportunidad de adquirir negocios excelentes a precios de ganga, de esos que pueden cambiarte la vida a mejor.

¿Por qué la Hipótesis del Mercado Eficiente es eficiente para tu cartera de inversiones?

En mi opinión, es una lástima que la gente aprenda, con toda su buena intención y muchas horas de estudio, una teoría que no sólo no les va a servir para realizar inversiones exitosas, sino que además les proporciona herramientas que les pueden ayudar a perder cantidades enormes de dinero, como el coeficiente beta que acabo de comentar y otros complejos cálculos que por tu bien ni te voy a mencionar.

Sin embargo, el hecho de que millones de personas estén aprendiendo, ya sea en la universidad, en un trabajo o leyendo por Internet que nadie puede hacerlo mejor que el mercado de manera consistente a lo largo del tiempo, puede ser una ventaja para ti si sabes aprovecharla a tu favor.

Como dijo Warren Buffett, “enseñar a los chavales que el mercado es eficiente es como jugar al póker contra gente a la que le han enseñado que no merece la pena ni mirar las cartas. Es imposible no ganar”.

Por lo tanto, míralo de este modo: hay multitud de personas por ahí (y las seguirá habiendo en las generaciones futuras) que creerán que precio y valor es lo mismo y que la beta de una acción determina su riesgo.

Esto implicará que cuando los precios de esas fantásticas empresas que quieres tener en tu cartera bajen a causa de un pánico generalizado en la Bolsa, estas personas se asustarán pensando que sus acciones bajan de valor y que su riesgo está aumentando, lo que las llevará a vendértelas a ti a precios de risa.

¿Te acuerdas de cuándo te contaba cómo ganar dinero si el precio de tus acciones baja un 50%? Pues eso mismo.

Y, si sabes aprovechar estas oportunidades podrás reducir el riesgo de tu cartera a la vez que aumentas su rentabilidad, algo imposible bajo la creencia de la HME, donde riesgo y rentabilidad suben o bajan al unísono.

Te lo digo muy en serio, recuerda que precio y valor no son lo mismo, y que la beta mide la volatilidad de unas acciones respecto a su índice de referencia, por lo que no tiene nada que ver con el riesgo de tu inversión.

Y es que al final, aunque resulte irónico, la Hipótesis del Mercado Eficiente puede ser eficiente para crear tu cartera de inversiones  si sabes aprovechar las oportunidades que te ofrece 😉

Una última cosa

Las personas que desarrollaron y dieron a conocer la Hipótesis del Mercado Eficiente eran muy inteligentes, con un nivel académico altísimo y ganaron premios Nobel en relación a su Hipótesis.

Para mí, este es uno de los ejemplos más extremos que demuestran que, sin un nivel básico de Educación Financiera, uno no puede tener éxito en el mundo de las inversiones, independientemente de cual sea su nivel académico.

Los fundamentos de la inversión son los que son, así que sólo con saber que precio y valor son dos cosas distintas y que riesgo y volatilidad no tienen nada que ver, estarás preparado para aprovechar las enormes oportunidades que los seguidores de la HME te ofrecerán en el futuro.

Insisto, fórmate en Educación Financiera, conoce los fundamentos de la inversión y aprovecha las oportunidades que la HME te dará si comprendes lo absurda que puede llegar a ser.

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8 comentarios sobre “¿Por qué la Hipótesis del Mercado Eficiente es eficiente para tu cartera de inversiones?

  1. Me ha gustado mucho el artículo. Tu explicación del coeficiente B es genial y tiene sentido, expresa la variabilidad de la cotización de una acción respecto a un índice o al mercado. En cuanto a que en algún momento nuestras inversiones pueden caer al 50% o más, eso es algo que me repito a mi mismo todos los días con la esperanza de que cuando ocurra tenga suficiente liquidez para comprar empresas de calidad a precios de saldo. ¿Crees tú que en esta situación de crash bursátil sería conveniente pedir un préstamo a una entidad de crédito para comprar todo lo que se pueda?

    • Hola, Jesús.
      Me alegro de que te haya gustado el artículo 😉 Respecto a si pedir un préstamo para comprar en momentos de bajadas importantes en la Bolsa, yo no lo recomiendo en absoluto, ya que es probable que el plazo de devolución de las cuotas no coincida con la recuperación de las cotizaciones para poder venderlas con beneficios y poder pagarlo. Creo que sería una situación que añadiría mucho riesgo a tu cartera. Justamente la semana pasada publiqué un artículo que hablaba sobre endeudarse para comprar acciones. Te dejo con el enlace:

      Por qué el apalancamiento es la forma más rápida de perder dinero en Bolsa

      Muchas gracias por tu participación. Un saludo,
      Marc

  2. ¡Buenos días, Marc!

    ¡Menudo peligro la HME! Mientras leía el artículo no podía dejar de pensar que, en muchas ocasiones (y más de las que nos gustaría), nos dejamos arrastrar por lo que creemos que hace la mayoría, aunque pueda llegar a perjudicarnos. Y si encima nos hablan de ello desde siempre y desde un montón de fuentes diferentes, parece que esa idea ya es una verdad verdadera universal. Es entonces cuando apartamos el sentido común y nos dejamos llevar por la marea mayoritaria. Además, ¡qué manía con que no podemos hacer las cosas! Si esta teoría coloca al Mercado en un pedestal, todos sus participantes tenemos que conformarnos, como mucho, con llegar a igualarlo… Estaría genial que, en vez de limitarnos, nos animaran a tomar más y mejores decisiones que nos permitieran traspasar los límites del Mercado.

    ¡Muchas gracias por este artículo tan aclarador y por recordarnos que somos nosotros los que debemos marcarnos los objetivos que queremos conseguir!

    Un abrazo,

    Maria

    • ¡Hola, Maria!
      Tienes toda la razón, muchas veces confundimos la opinión de la mayoría con la verdad, y es que si nos lo repiten las suficientes veces, una mentira puede llegar a ser verdad es nuestra realidad. Como bien dices, estaría bien que nos animaran en vez de limitarnos. Cada uno es libre de ponerse los objetivos que considere e ir a por ellos.
      Muchas gracias por tu comentario 🙂
      Un abrazo,
      Marc

  3. Buenas Marc
    Magnífica tu exposición. Sigo aprendiendo conceptos básicos de este apasionante mundo de la inversión en el que al parecer pesan más las emociones que la racionalidad. Sin embargo, tus artículos nos enseñan que con sentido común y un proyecto claro, firme y paciente podemos conseguir nuestros objetivos.
    Muchas gracias.

    • Hola, Javier.
      Muchas gracias a ti por tu comentario. Tal y como dices, en el apasionante mundo de la inversión el sentido común es imprescindible, ya que nos facilita mucho el camino hacia nuestros objetivos. Espero que entre todos sigamos aprendiendo y avanzando hacia nuestros sueños 🙂
      Un saludo,
      Marc

  4. Hola Marc, excelente trabajo. Lo he leído hoy (voy con retraso con tu blog, pero quiero saborear cada post),
    Lo que dices de la beta, lo de la partida de póquer… yo en cierto modo comparto todo eso y lo extiendo a todos los niveles técnicos. Me explico: yo miro mi empresa y sus fundamentales, sus beneficios y dividendos y la veo bien, pero un técnico me dice que hay una “vela”, y un “hombro, cabeza, hombro”, etc. Como en el ejemplo de la partida de póquer, nosotros casi sabemos lo que va a hacer el otro; hasta dónde va a subir o a bajar en su apuesta. Por eso me gusta saber algo de análisis técnico porque son los gestos que delatan la jugada del contrario. Y si el dice que mi empresa está en tendencia bajista hasta no sé qué nivel de Fibbonacci , yo usaré esa información para comprar antes de que él me diga que los “augurios” han cambiado. Sabemos casi sus puntos exactos de entrada o salida, de compra o venta, sus líneas,etc. Hay que aprovecharlo, ¿no crees?
    Muchas gracias por tu artículo.

    • ¡Hola, Roberto!
      Comprendo lo que comentas para aprovechar la información que otros pueden darte a través del análisis técnico. Yo lo usé muchísimo en mi época de especulador. Si a ti te sirve para poder ir un paso por delante que muchos otros, genial, una herramienta más para afinar tus inversiones. Aún y así, con independencia del análisis técnico, sigo sin fiarme un pelo de la beta jeje.
      Gracias por tu participación y espero que sigas saboreando los próximos posts 😉
      Un abrazo,
      Marc

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